
Con Información de Cotton Incorporated
Desde la ropa que vestimos hasta los productos que usamos diariamente, los materiales sintéticos se han convertido en la columna vertebral de la industria global. Sin embargo, esta conveniencia viene con un alto precio, generalmente con un costo no visible. Los microplásticos — partículas pequeñísimas de plástico menores a 5 mm en tamaño — se han infiltrado calladamente en cada esquina del día a día de nuestras vidas.1,2
Fuente Primaria de Microplásticos
La contaminación por plásticos va más allá de los empaques de comida, botellas de agua, y bolsas. La investigación indica que los textiles sintéticos son la principal fuente primaria de microplásticos en los océanos del mundo, constituyendo aproximadamente el 35% del total liberado.3 Estas pequeñas hebras, conocidas como microfibras, se liberan durante el uso rutinario y el levado de prendas sintéticas como el poliéster y el nailon.1,2

Riesgo para la Salud Humana
Los microplásticos se han detectado en el aire de interiores y exteriores, el suelo y el agua potable.5 Más preocupantemente, se han identificado dentro de varios tejidos humanos, incluyendo pulmones, sangre, placenta, e inclusive el cerebro, generando cuestionamientos críticos sobre la salud.7
Un estudio del 2025 en Nuevo México de más de 50 muestras de cerebros humanos de cadáveres encontró que las concentraciones de microplásticos en el 2024 fueron aproximadamente 50% mayores que en el 2016 — un resultado preliminar que sugiere una tendencia al alza pronunciada aunque se necesitan eliminar datos globales más extensos.7 Recientes estudios en China e Italia han documentado microplásticos en el sistema cardiovascular humano, incluyendo un análisis de muestras de arterias de pacientes que revelaron la presencia en las arterias carótida, coronaria y aorta.8,9 En el estudio de China de 17 muestras de arterias, el tereftalato de polietileno (PET) contabilizó el 74% de los plásticos identificados vía espectrometría de masas, aunque los investigadores mencionaron que se requieren estudios de mayor escala para confirmar si estas proporciones son consistentes entre poblaciones más amplias.8 El estudio del 2024 en Italia siguió a 257 pacientes de cirugía de carótida por 34 meses y encontró microplásticos y nanoplásticos en las placas de la carótida del 58% de los pacientes.9 Estos resultados no prueban causalidad y no se pudieran generalizar a todas las poblaciones, sin embargo, el alcance total de los efectos en la salud permanece como área activa en la investigación científica.
Algodón: La Alternativa Natural
El destino ambiental de una fibra se determina por su composición. El algodón, por ejemplo, se compone aproximadamente de 95% de celulosa,6 un componente fundamental de las paredes de la célula de la planta y el compuesto en base a plantas más abundante en la Tierra.10, 11 Dado que es un recurso natural, el algodón es parte de ciclo del carbón de la Tierra y puede fácilmente biodegradarse.12

Hacia un Futuro Sostenible
Desde la contaminación de nuestros océanos a la acumulación de plásticos en el cerebro humano, el problema de los microplásticos subraya una urgente necesidad de cambiar como producimos y consumimos textiles. Pese a que la industria global de la ropa es una fuente significativa de emisión, también puede aportar la solución.
Escoger fibras naturales, renovables como el algodón ofrece un camino al progreso. Al optar por materiales que puedan fácilmente reintegrarse en el ambiente, podemos reducir la huella del plástico que dejamos atrás. Conforme continuamos de desvelar el verdadero impacto de los microplásticos, la selección del material se convierte más que una opción de moda — en una decisión crítica para las personas y el planeta.
Verifique los hechos acerca de los microplásticos en CottonWorks.com/microplastics
Referencias:
- Marielis C. Zambrano et al. (2020). Aerobic Biodegradation in Freshwater and Marine Environments of Textile Microfibers Generated in Clothes Laundering: Effects of Cellulose and Polyester-Based Microfibers on the Microbiome. Marine Pollution Bulletin 151: p. 110826, https://doi.org/10.1016/j.marpolbul.2019.110826
- Marielis C. Zambrano et al. (2019). Microfibers Generated from the Laundering of Cotton, Rayon and Polyester Based Fabrics and Their Aquatic Biodegradation. Marine Pollution Bulletin 142: pp. 394-407, https://doi.org/10.1016/j.marpolbul.2019.02.062.
- International Union for Conservation of Nature (IUCN). (2017). Primary microplastics in the oceans: A global evaluation of sources (IUCN Issues Brief No. 2017-002). Gland, Switzerland: IUCN. Retrieved from https://portals.iucn.org/library/node/46622
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