MÖNCHENGLADBACH, Alemania — 10 de febrero de 2026 — En la industria textil actual, la excelencia no se logra por casualidad: es el resultado de decisiones estratégicas, conocimiento técnico y la valentía de ir más allá de los caminos convencionales.
La empresa turca Zirve Tekstil ha hecho precisamente eso. Combinando las mejores tecnologías de Trützschler, Toyota y Murata, ha creado un esquema de fabricación que ofrece una calidad de hilo excepcional, reconocida a nivel mundial.
Elección Estratégica Hacia la Excelencia
“Sabíamos que una configuración con una sola marca sería más sencilla”, comenta Erhan Tenekeci, gerente general de la compañía. “Pero nuestro objetivo era mantenernos competitivos, lo que significaba elegir lo mejor en cada categoría: Trützschler para la preparación de fibra y procesos previos a la hilatura; Toyota para las mecheras e hiladoras de anillos, y Murata para el bobinado”.
Calidad Perfecta Desde el Inicio
La calidad superior en la fabricación de hilo comienza con la preparación de la hilatura.
El abridor de fardos BO-P de Trützschler abre las fibras suavemente y garantiza una óptima mezcla desde el inicio. El Pre-Cleaner CL-X supera a la competencia con su excepcional eficiencia de limpieza y su capacidad de reducir al mínimo la pérdida de fibras útiles. En conjunto, las soluciones de apertura y limpieza de Trützschler establecen la base para una calidad constante y una producción rentable de hilo.
La carda inteligente TC 19i, equipada con alambres SUPERTIP de Trützschler Card Clothing, contribuye a una calidad de cinta inigualable gracias al optimizador automático de separación T-GO, exclusivo de Trützschler. Además, la carda cuenta con el sistema WASTECONTROL, que evita la pérdida innecesaria de fibras. En la etapa de peinado, el peinador TCO 21 destaca por su tecnología de doble accionamiento y optimización automática del empalme, ofreciendo una calidad uniforme en las ocho cabezas, incluso a altas velocidades. Además, permite obtener una calidad superior con bajos niveles de desperdicio (noil). Junto con las estiradoras de alto rendimiento TD 9T y TD 10, estas máquinas de preparación de hilatura de Trützschler forman un sistema integrado que transforma el algodón crudo en una cinta perfectamente preparada, creando la base ideal para las etapas posteriores del proceso.
En la etapa de estirado intermedio, cuatro marcos de estirado Toyota FL200 aseguran mechas de alta calidad incluso con bajos niveles de torsión, un factor clave para el rendimiento posterior. Doce hiladoras por anillos Toyota RX300 ofrecen una estabilidad sobresaliente y una geometría de hilatura precisa. Según Erhan Tenekeci, “A pesar de tener solo 1,824 husos, las máquinas compactas de anillos de Toyota producen más y con mejor calidad que incluso las máquinas más largas de la competencia. Su rendimiento, bajo mantenimiento y gran adaptabilidad nos dan una ventaja clara”. El paso final está a cargo del bobinador automático Muratec FPRO EX, conectado mediante Coner Link, garantizando una transferencia de hilo fluida, mínima contaminación y calidad de bobinado constante: el cierre perfecto de una cadena de proceso alineada hacia la excelencia.
Calidad que Habla por Sí Sola
La planta produce 18.5 toneladas diarias de hilo peinado premium en títulos Ne 20, 24 y 30, principalmente para aplicaciones de tejido de punto. Aunque el enfoque está en aprovechar algodón cultivado localmente —que suele presentar mayor variabilidad en sus propiedades de fibra—, la planta logra fabricar hilos de alta demanda tanto en los mercados locales más exigentes como en los mercados internacionales de exportación. Este compromiso con la excelencia ha sido reconocido por Pinter, proveedor del sistema OptiFil, que distinguió a la planta por alcanzar la mayor eficiencia de su red de referencia en Turquía, con las menores roturas de hilo, un indicador claro de la extraordinaria preparación de fibra. Este logro demuestra la efectividad de combinar maquinaria de primer nivel de Trützschler, Toyota y Murata.
Colaboración Sin Compromisos: Lo Mejor de Cada Mundo
Este proyecto demuestra que integrar máquinas de distintos fabricantes es posible — y puede hacerse con éxito. La fase de planeación transcurrió de manera fluida y colaborativa, con todos los socios trabajando en conjunto. El resultado: una línea de producción que es más que la suma de sus partes, donde cada máquina contribuye a un objetivo común —lograr la perfección en la calidad del hilo.
Es un ejemplo contundente de lo que se puede alcanzar cuando se combinan apertura, excelencia técnica y pensamiento estratégico. Al elegir lo mejor para cada etapa —sin importar la marca— la planta ha establecido un nuevo referente para la hilatura moderna. “Lo mejor de cada máquina, para lo mejor de cada fibra”.
Publicado: 25 de febrero de 2026
Fuente: Trützschler Group SE