Moda Circular y Tecnología Biológica

Para el potencial de la tecnología de la moda circular, necesitamos generar una nueva concepción y una renovada mentalidad.

Gabriel Farías Iribarren, Especialista en Textil Argentino

Para cuidar y preservar nuestro planeta, en la industria textil y de la moda necesitamos repensar qué es un tejido y de qué materia puede o debe estar constituido. Esta es momento de comenzar a utilizar los derivados, previamente desechados como residuos, para producir materias primas sostenibles.

La tecnología biológica de la moda circular

Los criterios biológicos del sistema de la moda se determinan por el uso de tecnologías con raíces en la biología. Quedan incorporados en esa clasificación la generación de productos y los procesos para un uso específico basados en organismos vivos y sus derivados y los sistemas biológicos. Por ejemplo, ¿podrían imaginarse usando unos pantalones elaborados a partir de desechos cítricos, o residuos de la viticultura?

A partir de ello, se derivan tres conceptos biológicos fundacionales de la tecnología de la moda: materiales biológicos, energía renovable, y bioenergía y biomimetismo.

Materiales Biológicos

En la actualidad, los constantes avances en tecnología permiten generar materiales biodegradables a partir de biomasa y otros componentes orgánicos.

Tanto las fibras de celulosa como los bioplásticos son modelos de biomateriales. Este criterio de la tecnología de la moda emplea lo que, a priori, se considera un residuo para crear materiales biodegradables. La utilización de esta tipología de recursos en lugar de nuevos materiales para elaborar una prenda o accesorio de moda reduce el uso de energía, agua y materias primas vírgenes en todo el proceso de fabricación.

Energía Tenovable y Bioenergía

La bioenergía es un ejemplo de energía renovable. Su energía proviene de la luz emitida por el sol y el proceso de la fotosíntesis.

En adición, la bioenergía se genera de la biomasa o de la materia prima de la bioenergía. Los siguientes son ejemplos de materiales biológicos: desechos de plantas, animales, madera, combustibles alcohólicos y gas hidrógeno.

El uso de la bioenergía en la cadena de valor de la industria textil y de la moda puede reducir en forma muy relevante el impacto medioambiental negativo de sus procesos. Por ejemplo, imagínese que toda la elaboración, la logística y la distribución de la indumentaria y los accesorios de moda se realizara con energía renovable que se obtiene a partir de las plantas o de la luz solar.

Biomimetismo

El biomimetismo se refiere a resolver los desafíos humanos de manera sostenible mediante el estudio y la imitación de los mejores diseños y procesos de la naturaleza.

Esto se fundamenta sobre la idea principal de que los organismos han sido optimizados a lo largo de la evolución. Además, la biotecnología también puede aplicarse directamente para manipular el genoma de un organismo. Por ejemplo, el biomimetismo puede crear un aumento del rendimiento de los cultivos y una menor necesidad del uso de plaguicidas. Ejemplos de este concepto incluyen la seda de araña para producir prendas biodegradables, cuero artificial elaborado a partir de madera y la alteración de cultivos de algodón para permitir un crecimiento más veloz y menos consumo de agua.

Esta es otra formidable posibilidad de pasar del uso de materiales no renovables a una cadena de valor de moda circular con un proceso de producción de ciclo cerrado.

Liberar el potencial de la tecnología de la moda

Por alguna razón, la moda y la tecnología se han abordado y estudiado por separado. Para aprovechar todo el valor y el potencial de la tecnología al servicio de la moda circular, necesitamos generar una nueva concepción y una renovada mentalidad. Los líderes y demás protagonistas del sector de la moda deben adoptar una estrategia de producción y comercialización que aprovechen estas ventajas.

La nueva estrategia de comercialización debe incluir la obligada revisión del modelo de negocio, la experiencia del cliente final y los canales. Lo mismo aplica a las operaciones internas, incluidas la organización, las capacidades y los procesos; debemos repensar el sistema en su totalidad para volverlo sostenible.

En esa forma lineal y secuencial de producir, los fabricantes, proveedores y distribuidores han tenido mucho poder, tanto en términos de influencia como de capacidad de negociación. Las nuevas tecnologías y los avances digitales generan un cambio en el que el poder se transfiere a través de los socios de la cadena de suministro de la industria de la moda. Estas asociaciones estratégicas tecnológicas e intersectoriales constituyen las bases fundacionales de la neo-relocalización de la industria de la moda.


Nota del Editor: Gabriel Farías Iribarren es especialista en aprovisionamiento textil, con una importante experiencia internacional en aprovisionamiento, compra y producción de textiles y accesorios en América del Sur, Europa y Asia. Para más información, visite gabrielfariasiribarren.com o contacte a gfi@gabrielfariasiribarren.com


Enero-Febrero de 2020

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