Bio-Textiles Para Usos Finales de Prendas de Vestir

SoronaLa aceleración de los bio-textiles puede revolucionar el futuro de la industria del vestido

Por Renee Henze

En los últimos años, la sostenibilidad ha pasado de ser una palabra de moda a una parte crítica de las operaciones comerciales de todos los sectores y está desempeñando un papel cada vez más importante en la compra de materiales. Las empresas están implementando iniciativas de sostenibilidad como componentes clave de los esfuerzos de responsabilidad social corporativa, enfocados en minimizar el impacto que tienen sus productos y servicios en el medio ambiente. Cada vez más, las empresas de todas las industrias se están dando cuenta de la huella social y económica que tiene su producción. Están considerando la fuente de los materiales y explorando e incorporando ingredientes reciclados o de origen natural — desarrollando productos de consumo que cumplan con las necesidades de rendimiento del consumidor. Organizaciones del sector privado y público están adoptando un papel de liderazgo, trabajando diligentemente para crear políticas y programas de la industria que incluyan estándares establecidos para productos ecológicos, desde evaluaciones del ciclo de vida del producto hasta etiquetado ecológico. La industria textil tiene una oportunidad significativa de reducir su huella y crear un modelo sostenible de telas ecológicas, con potencial a largo plazo para transformar el mercado de la confección.

Necesidades y Demanda de Sostenibilidad

El  uso creciente de materiales sostenibles es resultado de un mayor reconocimiento por parte de la comunidad global, acerca de la necesidad de desarrollar productos a gran escala ambientalmente responsables.

El Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU espera que la población mundial aumente en un 33 por ciento para 2050, llegando a casi 10 mil millones de personas. Simultáneamente, los investigadores prevén que el consumo global de energía aumentará en un 56 por ciento para 2040, con combustibles fósiles abasteciendo casi el 80 por ciento de la demanda mundial de energía. Como resultado del crecimiento de la población y el uso de la energía, la sostenibilidad de los bienes y servicios que consumimos se convierte en un asunto de importancia crítica. Sin un esfuerzo consciente por reducir el impacto, existe el potencial crecimiento de consecuencias ecológicas negativas que afectarán a las generaciones venideras.

Los impactos ambientales negativos de la industria del vestido son bien reconocidos

Debido en parte a las tendencias en el estilo y los hábitos de compra del consumidor, la industria de la moda se considera uno de los mayores contribuyentes a la contaminación del agua dulce.

Fast Fashion (Moda Rápida) — el fenómeno cultural que fomenta la compra de ropa menos duradera y a menudo barata — es una producción masiva de prendas que rara vez se fabrican teniendo en mente prácticas ecológicas. Más allá de eso, ha creado una cultura desechable donde la sociedad acepta usar prendas solo un par de veces, antes de desecharlas. Tan sólo los estadounidenses tiran 70 libras de textiles utilizables por persona cada año, lo que equivale a la asombrosa cantidad de 25.500 millones de libras de residuos. Desde la fabricación y la venta hasta el uso final, es evidente que hay una necesidad de un enfoque más reflexivo y responsable dentro de la industria textil. Contrariamente a los hábitos actuales de consumo, los datos sugieren que el 84 por ciento de los consumidores desean comprar productos sostenibles, mientras que el 71 por ciento están dispuestos a pagar más por ellos. “Moda lenta” (“slow fashion”), creciente iniciativa que busca alentar a los consumidores a comprar y mantener ropa de alta calidad con una mentalidad a largo plazo, está ganando impulso. Muchos diseñadores y marcas también están trabajando para extender la vida de las prendas y materiales de reciclaje. Por ejemplo, Patagonia realiza prácticas responsables a través de sus operaciones al utilizar materiales 100 por ciento de algodón orgánico, fibras naturales alternativas como cáñamo, nylon reciclado, poliéster y lana. La marca sueca Filippa K implementa la sostenibilidad en varias iniciativas innovadoras de la compañía con el objetivo de hacer sostenible toda su colección hasta 2030. Sus prendas están disponibles para renta, ofreciendo a los consumidores un enfoque de consumo sostenible, al mismo tiempo que vende los productos de temporadas pasadas de su marca en su propia tienda de segunda mano o los dona a una organización humanitaria. Las marcas de lujo de alta moda también están adoptando materiales más responsables con diseñadores como Stella McCartney que utiliza fibras hechas de objetos de plástico recolectados de los océanos. A pesar de estos avances, más de tres cuartas partes de los consumidores nunca invierten en ropa sostenible, lo que demuestra la inconsistencia entre la intención del consumidor y la acción. Esta inconsistencia puede atribuirse a las preocupaciones de los consumidores sobre la credibilidad y el rendimiento del producto, lo que significa una gran oportunidad en el mercado para desarrollar productos eco-eficientes que no comprometan el rendimiento. Mediante la creación de textiles que satisfagan las necesidades de rendimiento, la cadena de suministro de ropa puede re imaginar una industria más respetuosa con el medio ambiente y ser líder de un cambio significativo.

Sorona2Combinando Sostenibilidad y Rendimiento para una Solución Biológica

Abordar al desarrollo y la fabricación de materiales a través de una visión inteligente considerando el impacto ambiental, puede desempeñar un papel fundamental en el aumento de la sostenibilidad de la industria de la confección. Un mayor escrutinio y atención de los múltiples pasos y componentes de la cadena de suministro de ropa, ha llevado a mejoras ambientales y sociales en las áreas de desarrollo, procesamiento y acabado.

Desde el punto de vista de las fibras, el uso de fibras y tejidos reciclados está ganando terreno, mientras que otras formas de innovación, como los tejidos biológicos, están logrando un rápido impulso y adopción. Los ingredientes vegetales renovables, como el almidón o la celulosa, forman muchos productos de base biológica, ofreciendo una alternativa a los productos derivados del petróleo. Como resultado, las fibras y telas de base biológica reducen la dependencia de los combustibles fósiles, disminuyendo también las emisiones de gases de efecto invernadero durante la producción, en comparación con los materiales tradicionales hechos por el hombre. Aunque los materiales biológicos tienen un evidente impacto positivo en el medio ambiente, los consumidores perciben que los productos sostenibles aún no tienen los atributos de rendimiento que desean. Por lo tanto, para captar verdaderamente su atención e interés, los materiales de origen natural también deben ofrecer beneficios relevantes y duraderos de rendimiento. DuPont ™ Sorona®, por ejemplo, contiene 37 por ciento de ingredientes vegetales renovables, al mismo tiempo que eleva el rendimiento de los tejidos. Sorona brinda elasticidad y recuperación, suavidad, absorción y durabilidad en una variedad de aplicaciones y usos finales en toda la industria de la ropa. La combinación de  sostenibilidad y rendimiento convergen para elevar los estándares del mercado de la ropa y contribuyen a la transformación de la industria textil.

Oportunidades En Toda la Industria

De acuerdo a una investigación reciente publicada por la Escuela Nicholas del  Medio Ambiente de la Universidad de Duke, los textiles con base biológica ingresan con mayor frecuencia en las ofertas de diseño, desarrollo y comercialización de las marcas globales de prendas de vestir. Con el objetivo de descubrir qué están pensando las empresas acerca de incorporar el uso de bio-textiles en sus productos, los investigadores llevaron a cabo un estudio global que involucró a los interesados en toda la cadena de valor de la confección, desde desarrolladores de materias primas e hiladoras de fibras, hasta fábricas de tejidos y marcas y minoristas. El estudio encontró que el 54 por ciento de los encuestados comentaron que las demandas de los clientes son un factor clave en el uso de materiales biológicos. Adicionalmente, a pesar de que los consumidores perciben que los productos eco-eficientes no funcionan bien, los participantes en la cadena de suministro entienden el valor de la sostenibilidad y el desempeño que estos materiales pueden ofrecer, con un 47 por ciento de los encuestados declarando también que el alto rendimiento es una razón importante para usar materiales biológicos en lugar de ingredientes no biológicos.

Consecuentemente, el 55 por ciento de los encuestados de la cadena de suministro contestaron que están buscando aumentar el uso de materiales biológicos en los próximos tres años, lo que significa un gran potencial de crecimiento tanto en los productos que utilizan ingredientes biológicos como en las ventas de dichos productos.

El Futuro De Las Prendas Elaboradas Con Materiales Biológicos

Considerando las necesidades ambientales, la demanda del mercado y el interés creciente por parte de la cadena de suministro de prendas de vestir, el segmento de productos con base biológica está bien posicionado y se proyecta para un importante avance. En 2005, los materiales biológicos, incluidos los textiles, representaron el 7 por ciento de todas las ventas mundiales.

Específicamente dentro del sector químico, los materiales biológicos representaron un valor aproximado equivalente a $ 77 mil millones. Se estima que para 2020, el mercado global crecerá a $ 250 mil millones, y para el 2030, un tercio de los productos químicos y materiales se obtendrán de ingredientes biológicos. Además, se estima que la capacidad de producción global de bioplásticos en el mercado textil aumentará un 169 por ciento entre 2013 y 2018. Los tejidos sostenibles también seguirán ganando impulso a través del apoyo de las principales iniciativas de la industria del vestido.

La Coalición de Prendas Sostenibles (SAC, por sus siglas en inglés) con sede en San Francisco — una alianza para la producción sostenible entre las industrias de la ropa, el calzado y los textiles para el hogar — ha desarrollado una serie de herramientas de monitoreo conocidas como Índice Higg para ayudar a las empresas a evaluar los esfuerzos de sostenibilidad. El Índice permite a las marcas, minoristas e instalaciones de producción medir sus impactos ecológicos, sociales y laborales e identificar oportunidades de mejora. Textile Exchange — una organización global sin fines de lucro que maneja prácticas ambientalmente responsables en la cadena de valor con sede en O’Donnell, Texas — desarrolló un programa de benchmarking que busca identificar fibras y materiales social y ecológicamente progresivos. Muchas empresas también están implementando modelos de evaluación del ciclo de vida del producto dentro de sus propios negocios, analizando los efectos ambientales en todas las etapas de la vida de un producto, incluyendo las etapas de producción, distribución, uso y uso final/periodo de vida.

A medida que los textiles de origen renovable se vuelven ampliamente explorados y adoptados, la industria del vestido está bien preparada para revolucionar la moda no sólo reduciendo su impacto ambiental hoy, sino también creando un futuro más sostenible para el mañana.


Nota del Editor: Renee Henze es directora de marketing de DuPont ™ Biomaterials & Sorona®, con sede en Wilmington, Delaware. Para obtener una versión de este artículo con referencias, visite textilespanamericanos.com.


Julio-Agosto de 2017

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