REMSCHEID, Alemania — 3 de marzo de 2026 — En el proyecto de investigación alemán bioPEtex, BB Engineering (BBE) colabora con otros socios en el desarrollo de textiles fabricados con polietileno (PE) 100% de base biológica. El objetivo es aprovechar este polímero, apenas utilizado hasta ahora en la industria de la fibra química. BBE aporta su experiencia en hilatura y texturizado y está desarrollando el proceso de texturizado a escala industrial. Los primeros resultados prometedores ya están disponibles, abriendo nuevas oportunidades para aplicaciones sostenibles y económicamente atractivas en la industria textil.
Durante años, el mercado mundial de fibras químicas ha estado dominado por el PET (tereftalato de polietileno), un polímero técnicamente maduro, versátil y rentable para aplicaciones textiles. Sin embargo, a pesar de sus ventajas en procesabilidad, resistencia y disponibilidad económica, el PET está siendo cuestionado por su dependencia de materias primas fósiles, sus elevadas emisiones de CO₂ a lo largo de la cadena de valor y los desafíos asociados al reciclaje de productos de PET. Todo ello está dirigiendo la atención de la investigación y la industria hacia materiales alternativos que sean a la vez económicos y sostenibles.
En este contexto, los biopolímeros cobran importancia. No obstante, el PET no puede producirse a escala industrial de forma 100% biobasada, y las prendas elaboradas íntegramente con otros biopolímeros siguen siendo casos de estudio, ya que sus costos resultan demasiado elevados para el mercado masivo. Por ello, el proyecto alemán bioPEtex está investigando un polímero que hasta ahora se consideraba poco adecuado para la producción de fibra química: el polietileno (PE). El PE de base biológica es económico y respetuoso con el medio ambiente, pero aún no se ha desarrollado para su uso en la industria textil.
BB Engineering (BBE) es uno de los socios industriales que, junto con la Universidad RWTH Aachen, está llevando a cabo este proyecto financiado por el Ministerio Federal de Investigación, Tecnología y Espacio de Alemania. El objetivo es desarrollar textiles fabricados con polietileno 100% biobasado que sean al mismo tiempo ecológicos y económicamente viables. BBE suministra líneas de hilatura, texturizado y reciclaje, así como tecnología de extrusión y filtración, atendiendo a clientes de todo el mundo. La empresa cuenta así con una sólida experiencia tanto en la fabricación de fibras sintéticas como en su retorno al ciclo de reciclaje, conocimientos que está aportando al proyecto bioPEtex. Por un lado, BBE presta asesoría en el desarrollo del proceso de hilatura; por otro, es responsable del paso clave de texturizado, que influye de manera decisiva en el comportamiento textil posterior de las fibras desarrolladas.
“Con nuestra participación en el proyecto bioPEtex no solo queremos contribuir al desarrollo de soluciones sostenibles, sino también poner el foco en los beneficios económicos para nuestros clientes”, explica Dr. Klaus Schäfer, director general de BBE. “Los textiles de bio‑PE ofrecen a las empresas la oportunidad de reducir sus costos de producción y, al mismo tiempo, acceder a nuevos segmentos de mercado”.
El Papel del PE en la Industria de las Fibras Químicas
El PE es uno de los polímeros más producidos en el mundo. Es especialmente duradero, hidrófobo, ligero y químicamente estable, y se utiliza no solo en su principal campo de aplicación —la industria del embalaje—, sino también en numerosos sectores como materiales de construcción y bienes de consumo. Hasta ahora, sin embargo, el PE ha desempeñado un papel marginal en la producción de fibras textiles. Desde el punto de vista técnico, esto se debe principalmente a los desafíos que plantea su procesamiento: el PE cristaliza a temperaturas relativamente bajas y ofrece una ventana de temperatura estrecha para los procesos de hilatura y texturizado, además de presentar baja polaridad, lo que dificulta su teñido.
En la actualidad, el PE se utiliza casi exclusivamente como componente funcional en compuestos, geosintéticos o fibras especiales de alto rendimiento (por ejemplo, UHMWPE), pero prácticamente no en segmentos tradicionales de confección o textiles para el hogar. Sin embargo, su estructura material presenta propiedades muy atractivas para determinadas aplicaciones textiles:
- Densidad muy baja, que permite fibras extremadamente livianas.
- Excelente resistencia química.
- Muy buena estabilidad dimensional y resistencia a la abrasión.
- Buena reciclabilidad potencialmente gracias a su estructura polimérica clara.
- Hidrófugo y de secado rápido, con un tacto fresco.
El reto del teñido podría abordarse mediante el uso de teñido en masa (spinning dope dyeing).
De este modo, el PE podría adquirir relevancia en aplicaciones que requieren ligereza, hidrofobicidad, prestaciones robustas y reciclabilidad, como textiles deportivos, productos para actividades al aire libre, textiles técnicos o productos desechables de uso higiénico.. “Esto abre arquitecturas de producto completamente nuevas para nuestros clientes. Un material como el PE, prácticamente ausente hasta ahora en el mercado textil, podría —si se optimiza su procesamiento— permitir aplicaciones de gran atractivo económico”, afirma el Dr. Schäfer.
PE de Base Biológica: Potencial Económico y Ecológico para la Industria Textil
A diferencia del PET, el PE de base biológica es químicamente idéntico a su homólogo fósil: ambos materiales comparten la misma estructura y propiedades, diferenciándose únicamente por el origen de sus monómeros. El bio‑PE se produce generalmente a partir de azúcares fermentados (por ejemplo, procedentes de la caña de azúcar) o de almidón (por ejemplo, de maíz).
En comparación con el PE fósil, presenta una huella de carbono significativamente mejor y abre la posibilidad de un ciclo de reciclaje textil completamente biobasado, sin pérdida de calidad. Dado que su bajo punto de fusión reduce la energía necesaria para el procesamiento y que el (bio)PE está ampliamente disponible a nivel mundial, los costos energéticos y de materia prima pueden ser potencialmente más bajos. La industria textil puede aprovechar aquí los flujos de materias primas ya establecidos en las industrias del empaque y los plásticos. Además, la introducción de fibras de PE permite desarrollar nuevos segmentos de producto altamente especializados y ofrece a los fabricantes oportunidades adicionales de diferenciación mediante alternativas de materiales sostenibles.
BB Engineering Desarrolla el Proceso de Texturizado de PE

Antes de que el PE pueda utilizarse a escala industrial como material para la industria de la fibra química, debe ser investigado y probado de forma sistemática, tarea que aborda actualmente el proyecto bioPEtex. Dentro del consorcio, BBE es responsable del desarrollo y la adaptación de los procesos de texturizado, un paso crucial, ya que es precisamente el texturizado el que determina las propiedades hápticas, funcionales y mecánicas de la fibra. El reto consiste en modificar el PE bajo nuevas condiciones de procesamiento de tal forma que resulte compatible con las aplicaciones textiles ya establecidas.
“Nuestra larga experiencia en el desarrollo de instalaciones para la producción de fibras químicas y nuestro profundo conocimiento de la gestión de procesos nos permiten crear soluciones innovadoras que van mucho más allá del estado actual de la técnica”, afirma Ralf Morgenroth, jefe de Ingeniería de Texturizado en BBE.
En conjunto, el proyecto abarca varios pasos innovadores:
- Desarrollo de materiales: diseño y producción de compuestos de bio‑PE hilables por parte de TECNARO, que incorporan pigmentos de color de base biológica.
- Optimización de procesos: desarrollo de procesos de hilatura por fusión y texturizado por falsa torsión, que se están escalando para su uso industrial en el Instituto de Tecnología Textil de la RWTH Aachen y en BBE.
- Producción textil: el socio FALKE lleva a cabo pruebas de tejido de punto iniciales para validar el hilo en forma de camisetas.
Los resultados obtenidos hasta ahora son alentadores: los hilos de bio‑PE presentan propiedades mecánicas adecuadas y una buena comodidad en el uso con efecto de frescura, algo especialmente deseable en prendas deportivas. Paralelamente, se está aplicando un enfoque de diseño para el reciclaje, con el fin de garantizar un retorno eficiente de los textiles al final de su vida útil. Uno de los hitos del proyecto es la producción satisfactoria de la primera camiseta blanca, un paso inicial hacia la prueba de viabilidad comercial, aunque aún se requieren etapas adicionales de desarrollo y optimización.
“Somos muy optimistas respecto a los resultados alcanzados hasta el momento. Demuestran que el PE tiene un auténtico potencial en la creación de valor textil y puede ofrecer ventajas económicas y ecológicas significativas para la industria en aplicaciones específicas. Nos complace formar parte de este proyecto pionero. Nuestro objetivo es proporcionar a nuestros clientes innovaciones sostenibles y rentables”, concluye el Dr. Klaus Schäfer.
Publicado: 26 de marzo de 2026
Fuente: BB Engineering GmbH