¿Habrá Problemas de Calidad con el Algodón en Rama?

A medida que se continúan acumulando reservas (stocks) de algodón en todo el mundo, los hilanderos podrían anticipar con entusiasmo un periodo de precios menores para su materia prima. Pero hay serios riesgos adelante, particularmente cuando existe la posibilidad de que el mercado se vea inundado con algún algodón que ha estado almacenado durante mucho tiempo.

El problema de la calidad del algodón fue resaltado por primera vez durante la última Conferencia Anual de la Federación Internacional de Manufactureros Textiles, realizada en Beijing, China, y se mencionó de nuevo en la Reunión Plenaria del Comité Asesor de Algodón Internacional, realizada en Tesalónica, Grecia. En Beijing, Gao Fang, director de la Asociación China del Algodón presentó un análisis del mercado y una vista general de la política China para la compra de algodón durante la temporada 2011-13. Gao dijo que China tiene un stock de más de 10 millones de toneladas métricas de algodón.

El tema de la calidad del algodón ha sido discutido también por la empresa Uster Technologies, basada en Suiza, un manufacturero de instrumentos para la medición y la certificación de la calidad textil, incluyendo sistemas de monitorizado y ensayo, y sistemas de servicio que permiten la optimización de la calidad a través de cada etapa individual de la producción textil.
 

La calidad del algodón en rama declina durante el tiempo, incluso cuando se almacena en excelentes condiciones en una bodega. El mayor problema es la pérdida de color, que se conoce a menudo como amarillamiento.

Esto incluye fibras de materia prima tales como algodón o lana, toda clase de fibras cortadas manufacturadas e hilados de filamento, así como servicios posteriores para el acabado final del tejido. Uster reporta que el ensayo preciso con el dispositivo HVI 1000 es la única garantía para revisar si los suministros de algodón son apropiados para el propósito deseado.

 Los precios del algodón en los mercados mundiales parece que fueran a rebajar debido a los niveles de inventario que se han elevado masivamente en años recientes. Se calcula que más de 100 millones de pacas de algodón están almacenadas actualmente en bodegas alrededor del mundo – un suministro que podría suplir toda la industria textil durante todo un año.

 Los cultivadores de algodón van a reducir la producción a medida que disminuya la demanda y la cadena de suministro de algodón comience a disminuir los stocks en gran escala. Si el mercado es impactado por algodón de bajo precio, esto podría ser una ventaja favorable para los hilanderos.

Efecto del almacenamiento
Un gran problema se centra principalmente en cuánto tiempo el inventario de algodón ha estado almacenado, y bajo qué condiciones. Es un hecho conocido que la calidad del algodón en rama declina con el tiempo, incluso cuando se almacena en condiciones excelentes. El mayor problema es la pérdida del grado del color, lo que se refiere a menudo como amarillamiento, y es algo que no siempre es aparente si no se usa el equipo adecuado.

El algodón puede salir de la despepitadora y se puede conducir a la bodega con un grado de calificación excelente, y es registrado y etiquetado en este punto. Pero, con el tiempo, la degradación del color se hace aparente en el nivel de la calidad, especialmente cuando el algodón es almacenado durante un largo tiempo.

En el futuro cercano, se deben tomar medidas para balancear el consumo en la hilanderías con la producción de algodón en China. Una forma de lograr esto, sería la reducción de las importaciones, de manera que las hilanderías domésticas compren los suministros.

Si los hilanderos chinos rechazan el algodón almacenado, parte de este inventario cuestionable podría ser lanzado al mercado mundial, expandiendo los riesgos a los hilanderos en todas partes. Los clientes que adquieren algodón que ha sido almacenado durante largo tiempo casi ciertamente no podrán tener confianza en los datos de calidad colocados en las etiquetas de las balas.

Y esto podría afectar el valor — el precio pagado podría ser más elevado de lo que el algodón vale realmente — así como el rendimiento de la calidad del algodón a través de la cadena de producción y en el producto acabado. Es de gran importancia el ensayo cuidadoso de los parámetros de calidad del algodón adquirido si los hilanderos quieren evitar estos serios problemas potenciales, que podrían perjudicar sus prospectos de negocios.
 

Clasificación efectiva y exacta del algodón con el Uster HVI 1000, un instrumento aceptado mundialmente, junto con sus propios estándares para la calidad de las fibras.

¿Qué tan importante es el color?
La graduación o calificación del color es un factor clave del precio del algodón en rama, y es siempre uno de los tópicos considerados en las negociaciones de compra y venta, debido a que varios defectos serios se pueden trazar a problemas de graduación del color. Por eso, es esencial que los hilanderos conozcan exactamente los datos correctos del color en cada compra del mismo.

Con estos datos, los hilanderos pueden tener la certeza de que el mezclado de las pacas al comienzo del proceso de hilatura es apropiado para la calidad de hilo que se va a producir.

Incluso en condiciones de almacenamiento ideales, el algodón que es almacenado durante más de un año comenzará a degradarse. Si las condiciones son desfavorables, como en una bodega húmeda y caliente, Uster reporta que el amarillamiento puede ocurrir en cuestión de seis semanas.

La mayoría de los hilanderos se dan cuenta del riesgo de pérdida de color en el algodón que ha estado almacenado durante mucho tiempo. Sin embargo, el efecto de las condiciones de almacenaje son menos conocidas. A menudo, puede ser imposible para los hilanderos revisar detalladamente los detalles del medio ambiente de la bodega en que está alojado el algodón comprado.

Lo que los hilanderos se dan cuenta muy bien es que la calidad del hilo se puede ver afectada drásticamente por datos inexactos del grado del color. El defecto conocido como barré (barrado) es un efecto indeseado de listado que aparece en los tejidos planos o de punto, y el cual se hace visible solamente durante la producción del tejido o durante el teñido del mismo.

El efecto de barré puede ser causado directamente por datos inexactos de la gradación del color, a menudo tomado de etiquetas de pacas viejas. Hay que tener en cuenta que las etiquetas de calidad en las pacas son solo completamente válidas en el tiempo de su impresión, “El depender de datos que no representan la actual calidad del algodón resulta en problemas inevitables de gran enormidad, con repercusiones a lo largo de toda la cadena de valor textil en términos de calidad y de ganancias — y los hilanderos serán los que estarán en la línea de fuego”, dijo David McAlister, gerente de productos de Clasificación del Algodón, de Uster Technologies.

Clasificación efectiva del algodón
La solución para los hilanderos es una clasificación efectiva del algodón — el ensayo de nuevo de las muestras de algodón en rama antes de hacer la decisión de compra. Para esta tarea, el Uster HVI 1000 es el instrumento aceptado en todo el mundo para la calibración de los estándares del algodón y es usado por las principales autoridades del algodón, incluso el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, la Oficina China de Inspección de Fibras, y muchas otras entidades nacionales.

El instrumento HVI provee datos rápidos y precisos sobre los niveles de gradación del color, de manera que los hilanderos puedan comparar los datos de la calidad de las etiquetas de las pacas con los resultados obtenidos con sus propios ensayos. Esto no solamente les da seguridad de que la compra de su algodón es un buen valor, sino que también les ayuda a determinar el mezclado óptimo de las cualidades al comienzo del proceso de hilatura.

“El Uster HVI 1000 no solo previene problemas relacionados con el precio y la calidad, sino que también provee una rápida recuperación de la inversión inicial realizada en la compra del sistema”, dijo McAlister. “El sistema le dará a los hilanderos la confianza plena de que la calidad del hilo que están produciendo será exactamente la que ordenó el cliente”.

McAlister hizo referencia a un estudio realizado por Cotton Incorporated en el 2002 que ilustra el impacto financiero del problema del barré y los posibles ahorros en los costos obtenidos cuando se usa el sistema HVI 1000. De acuerdo a McAlister, el estudio mostró que el producir un tejido con defectos de barré cuesta alrededor de 21.400 euros ($27.000 dólares) por cada 1.818 kilogramos (kg) (4.000 libras) de tejido.

Por lo tanto, una hilandería típica, con 50.000 husos, produciendo 30.0000 kg de hilo de título estándar al día, perdería alrededor de 400.000 euros ($500.000 dólares) al día, La compra de un instrumento HVI 1000 es una pequeña inversión en comparación con las pérdidas potenciales debido a una pobre calidad.

“El crecimiento mundial en los requisitos de la calidad del hilo y los riesgos reales provenientes de stocks de algodón almacenados durante mucho tiempo es algo que no se puede ignorar”, declaró McAlister. “Podría haber un serio impacto en los mercados mundiales durante muchos años”.  

Mayo-Junio de 2015

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